El TNS (Síndrome del neutrófilo
atrapado) es una enfermedad hereditaria en la que la médula produce
neutrófilos (células blancas) pero no puede lanzarlos con eficacia a
la circulación sanguínea. Esto conlleva un sistema inmunitario
deteriorado que hace que el animal afectado no pueda luchar con
eficacia contra infecciones comunes.
La enfermedad no ha sido diagnosticada hasta fechas recientes
porque, al tratarse de una enfermedad inmunodeficitaria, los
síntomas son muy diversos en función
de la infección que padece cada individuo.
La mayoría de los ejemplares afectados muere antes de alcanzar los
seis meses de edad.
El doctor
Alan Wilton,
de la universidad de Nueva Gales del Sur, ha diseñado una prueba
genética que determina si un ejemplar es libre, portador o afectado
en función de la presencia en su ADN de la mutación que origina la
enfermedad.